La actualización de la normativa EN360:2023 supone un gran cambio en los dispositivos anticaídas retráctiles. No se trata de una simple actualización, sino que se introducen cambios significativos en los ensayos, evaluaciones y usos.
En este artículo te informamos sobre las modificaciones que debes tener en cuenta de la normativa EN360:2023.
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Ensayos más exigentes normativa EN360:2023
Una novedad importante son ensayos más realistas y exigentes. La EN360:2002 se centraba principalmente en pruebas verticales en condiciones de laboratorio, mientras que la nueva normativa EN360:2023 incorpora escenarios que reflejan situaciones habituales en obra e industria. Entre ellos, se incluyen caídas con desviación lateral, uso en horizontal y ensayos sobre aristas, así como pruebas con diferentes masas:
- Usuarios <60kg.
- Usuarios hasta 150kg con equipo, la EN360:2002 llegaba hasta 100kg.
Este enfoque permite una evaluación del comportamiento dinámico en condiciones de uso más realistas, mejorando la fiabilidad de los equipos en situaciones críticas.
Requisitos ambientales más estrictos
La norma EN360:2023 exige que los dispositivos mantengan su funcionalidad tras ser sometidos a ensayos con temperaturas extremas (desde aproximadamente -30°C hasta +85 °C), así como a condiciones de humedad, corrosión o exposición al agua.
La versión anterior de la normativa no tenía requisitos de temperatura y, por tanto, no se habían realizado ensayos de corrosión relevantes. Por ese motivo, esta modificación resulta especialmente importante en sectores como la construcción, la industria pesada o aplicaciones offshore, donde los equipos están expuestos a entornos agresivos.

Inclusión de usos específicos en la normativa EN360:2023
En cuanto al marcado, a pesar de que se mantienen los elementos clásicos como el marcado CE, la identificación del fabricante o el número de serie, la EN 360:2023 introduce un cambio conceptual importante: el marcado debe reflejar de forma clara los usos para los que el equipo ha sido ensayado y certificado. Así, los fabricantes deben indicar si el dispositivo es apto para uso vertical, horizontal o sobre arista, lo que facilita una selección y utilización más segura por parte del usuario.
Con esta actualización, se refuerza la importancia de brindar información al usuario con manuales más detallados, advertencias claras y una mejor definición de las limitaciones de uso. Este aspecto es fundamental para reducir errores operativos, una de las principales causas de accidentes en trabajos en altura.
A pesar de que conviven ambas versiones en el mercado, la EN 360:2023 supone un avance hacia una seguridad más práctica, basada en el uso real de los equipos. Los dispositivos certificados conforme a la EN 360:2002 pueden seguir utilizándose si cumplen las condiciones de validez y seguridad. La transición hacia la nueva norma marcará el futuro del sector, impulsando productos más fiables, mejor ensayados y con información más clara y específica para el usuario final.
Enlaces de interés
Para concluir, compartimos varios enlaces para ampliar información:
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